What we must

De música, buena onda y otras hierbas.

14 junio, 2006

la espera

Aunque los papeles oficiales consignan el 7 de febrero como la fecha de la autanasia de Layka, la realidad es que mi niña querida se durmió el 8, minutos pasado las 12, pero el 8 al fin y al cabo.
Coincidencias del destino, el 8 de marzo me cambié de casa, me fui a vivir con unos amigos y yo fui el primer en llegar al nuevo hogar. Para acompañar la soledad, a la vez que cumpliera las funciones de guardián, una amiga me prestó su perra, la Moka, una aquita todapoderosa a quien bautizamos cariñosamente como la Osa, porque tiene una cara y una actitud de osa que no se la puede.
Coincidencia o no, el ocho de abril conocí a la mujer que ha inundado de paz mi vida. Fue uno de esos flashazos que en menos de una semana nos dejó arrejuntados hasta quién sabe cuando.
Por diferentes circunstancias, demasiado largas y aburridas de contar, Moka se fue quedando hasta llegar a ostentar el nombre que ocupa ahora: la reina de la casa. Porque a pesar de tener una mordida más poderosa que un rottweiler, y que los samurais usaban a los akitas para cazar osos, Moka es una ternura que nos robó el corazón a todos.
Ahora los cuatro miembros estables de la casa, y las dos visitas permanentes (ergo: las dos pololas que atenúan el exceso de testosterona de mi hogar), estamos todos en vigilia esperando por el que va a ser el primer parto de Moka. Mantenemos los celulares encendidos, los teléfonos desocupados y le acondicionamos un lugar especial para que tenga su primera camada de cachorros.
En vísperas de ser abuelo, la memoria de Layka muy persistente, porque ella nunca tuvo crías. Tanto la he recordado, que varios días soñé con ella. La última vez corría feliz, como cuando podía hacerlo. Firmemente creo que mi angelito no me quiso dejar solo y me dejó con muy buena compañía. Por lo mismo, creo que es el momento de dejarla partir. Viene nueva vida en camino, a los muertos hay que dejarlos dormir.

25 marzo, 2006

el nuevo motor de Lucybell

En febrero fui a ver a Lucybell y a Desaloon a un recital gratis (auspiciado por la única, grande y nuestra chervecha Cristal) que dieron en Pucón.
Cuando chico Lucybell me encantaba. El Peces -su primer álbum- estuvo mucho tiempo sonando en mi personal (cuando la música portatil se "reducía" a cintas). Estos monos eran definitvamente geniales en su primera etapa, una melancolía power que combainaba la tristeza del brit pop con algo de la energía del rock. Recuerdo unas tocatas geniales de día lunes o martes, parte del ciclo semana corrida de la SCD, cuando sólo existía la de Bellavista.
Los tres primeros discos de Lucybell, con su formación de cuarteto, eran precisos. Músicos no muy talentosos, pero con el feeling suficiente para armar deliciosas melodías. Luego vino la separación, empezaron como trío y, para mi gusto, hasta ahí no más llegamos. Los dos discos de estudio que vinieron después, salvo uno que otro tema, no tenían nada muy interesante.
Y el año pasado siguió la hecatombe y del cuarteto original sólo queda el guitarrista y vocalista, Claudio Valenzuela. El reemplazante de Francisco Gonzáles, el batero histórico, es nada más y nada menos que el ex Dracma Cote Foncea, lejos, pero lejos, lejos uno de los mejores bateristas del país.
Foncea es de esos bateristas-motores, que encienden la máquina y le ponen vértigo al asunto. Como Bonham de Zepellin, Chamberlein de los Pumpkins o Copeland en The police, son tipos que tienen tanto feeling como técnica. Y ese es el problema, que el tipo tiene demasiado para unos compañeros de equipo más bien discretos. Es como un astronauta tratando de llegar a la luna en un planeador. Porque Foncea prendió los motores, se echó al grupo encima, se puso a tocar y se fue. Se fue lejos, lejos, mientras Valenzuela y Eduardo Caces (el bajista) trataban de seguirle el ritmo, pero nunca dieron el tono.
O sea, tan bueno es, que en la ecualización la batería destaca por sobre todos los otros instrumentos, salvo la voz. Y es que claro, con un baterista así, es imposible que un grupo suene mal, incluso con las limitaciones técnicas de los otros dos monigotes.

De Desaloon hablo otro día, pero ya saben, si ven afiches por ahí, vayan a ver a Foncea, no a Lucybell.
Y ese es el proble

24 marzo, 2006

¿madre hay una sola?

No tengo muy claro por qué, pero tengo una extraña facilidad para entablar relaciones de madre-hijo con mujeres que no tienen ningún tipo de relación umbilical conmigo.

Mi sensei de Aikido -una señora de 65 años de edad, 20 centímetros más baja que yo, a quien no he podido mover ni un milímetro de su posición cuando intento hacerle una técnica- me cachetea y golpetea como hace mucho tiempo que mi madre biológica no lo hace.
Mi editora en la revista aún no llega a la violencia física, pero también, me reta y alecciona como a uno más de sus críos (en parte, creo que le sirvo de escuela para cuando los suyos tengan mi edad...¿o no?).
Incluso la señora que me arrienda la casa me conversa y aconseja en tono maternal.
Ojo, no me quejo, me da muchísima risa tener tantas madres repartidas, como si con la omnipresente e infalible original no fuese suficiente -amen del hecho no menor de tener una madrastra tan buena onda que la quiero como a una madre, también-.

Creo que hay sólo dos cosas que pueden distinguir a todas mis madres putativas de la original: que cuando me llaman al celular, hay un sólo número con el registro de "mamita" y que sólo a ella la asocio con una canción, "Tu que no sabes", de Maria Bethania. Es un must en mis viajes, aunque nunca escuche el disco, uno nunca sabe cuando diablos llegan las nostalgias.


P.S: como sé que que todas ustedes leen esto, "esto" es un adelanto del día de las madres.
P.S2: todavía no resuelvo cómo diablos voy a hacer este día de la madre!!!!!!!
Besos de colores

26 febrero, 2006

mi querida Layka

El 7 de febrero se me fue una parte de mi alma en el quirófano de la veterinaria donde tuve que hacer dormir a mi querida Layka. Tuve que hacer patir a mi más fiel compañera, y aunque no siento remordimiento por la decisión que tomé, porque sus enfermedades se transformaron en una verdadera tortura en vida, siento una pena negra que me come las venas.
Mi perrita querida me acompañó 14 de los 26 años que tengo. Fue mi sombra, mi guardaespaldas particular que me acompañaba a donde yo fuera. A muchas personas les llamaba la atención lo insoportablemente pendiente que estaba de mí, no se separaba un minuto de mi lado. Cuando carreteaba en la casa, avanzada la noche se quedaba profundamente dormida a mis pies. Pero faltaba que me acomodara un poco en el sillón, para que ella levantara su cabeza y se asegurara que yo estuviese cerca.
Mi perrita era extremadamente hiperactiva y energética. Estaba siempre haciendo algo, siempre demandando amor, exigiendo cariños y que le rascaran la panza. Enfermantemente regalona, sus últimos años fueron la injusticia más grande que he visto. Un paresia (semi paralisis) le fue rigidizando sus piernas traseras, y a pesar que nunca dejó de mover su colita, el último tiempo ya no podía caminar. Y apesar de sus limitaciones, se arrastraba a todas partes para estar cerca mío.
Primero la ayudaba a pararse, después la ayudaba a caminar. Le hice un arnés, le compré una silla de ruedas y le hice ( o mi madre) unas botitas especiales para que no se hiriera los pies al arrastrarlos. Finalmente la llevaba en brazos a todas partes, porque aunque nunca, nunca se quejó, sé que tenía dolores y que por eso al final rechazaba la silla de ruedas.
Se fue mi niña hermosa y me duele la guata de tanta pena.
Probablemente un psicólogo definiría mi ligazón con mi perra como una carencia de habilidades sociales, y probablemente mi torpeza emocional la subsané con el amor hacia ella... ¿Y QUÉ?. Me acompañó 14 años de mi vida, era extremadamente tierna y regalona, se robó mi corazón y prefieron haber canalizado esa energía en ella que haberme transformado en un pelotudo autista o un asesino en serie.
Cuando me voy de viaje nunca llevo fotos, lo que hago es llevar música que me recuerde a mis seres queridos. Desde su partida el albúm que más he escuchado ha sido el Takk, de Sigur Ros.
Sobre todo las canciones Gong, Andvari y Svo Hljótt siento que retratan perfectamente como fueron sus últimos días: no tristes, porque ella era alegre, pero muy melancólicos, con la parsimonia y quieta esperanza de alguien que se despide.
A pesar que sé que ahora está bien, que debe estar corriendo al lado de San Francisco, me hace falta, me hace tanta falta.

20 diciembre, 2005

Pandora, el mejor descubrimiento

Hace tiempo que me habían dado el dato, pero nunca me di el tiempo de revisarlo, hasta ahora. Pandora es lejos, lejos una de los mejores descubrimientos de internet. ¿Y qué diablos es Pandora? Un portal-radio-web donde tu escribes el nombre de la banda o de la canción que más te gusta y ellos crean una radio con toda la música que te puede, insisto, que te puede llegar a gustar.
Es decir, es una radio donde descubrirás nueva música. Y lo mejor es que, si no te gusta la propuesta, antes de adelantarla (que siempre es una opción) les puedes decir que ésa canción no te gusto, para que vaya refinando las futuras propuestas acorde a tu gusto. ¿Puede haber algo mejor?
Acá va la dirección www.pandora.com y su blog es http://blog.pandora.com/pandora/
Échense para atrás, estiren las piernas, consíganse un vaso de lo que más les guste y a disfrutar.

07 diciembre, 2005

Canciones para combatir la tontera (autocensurado)

Jamás pensé que llegaría a la autocensura, pero modifiqué este texto luego de aceptar una peticion de una persona a quien respeto. No comparto los argumentos, pero hay situaciones en las que más vale la buena onda con los seres queridos que la mala onda con personajes detestables. En el posteo orginal me limpiaba de mucha mala onda contra una persona que, sin llegar a individualizarla, para quienes la conocían era fácilmente identificable. En fin. Lo que sigue a continuación es la adaptación del original. Espero la ley universal de las compensaciones energéticas sepa recanalizar todos estos flujos.

La frase que utilizo para firmar mis mails se la robé a la Mala Rodríguez, una hip hopera española que la lleva todo el rato. Definitivamente lo mío no es el hip hop, pero ella tiene unos temones increíbles. Su primer disco, Lujo ibérico, es de esos para escuchar completitos. En la canción la cocinera se despacha la siguiente declaración de principios:"Si la vida no me sonríe, yo le hago cosquillitas"
Genial ¿o no? Yo la encuentro total, por excesivamente cierta. Si las cosas andan mal, la única solución posible es tomárselas en buena onda. "Saldos positivos, ésa es una pega de la que hay que hacerse cargo a diario", me dijo un actor del 7 que entrevisté para la Mujer, entrevista que sale publicada este domingo 11.
Así que aquí les mando un listado de canciones buena onda, para peleársela a todos esos cabeza de chancho que caminan por la vida, personas especializadas en trancar todo y dificultar lo sencillo.
Besos de colores para casi todos (no soy santo, así que excluyo a los cabeza de chancho).

1. "Sitting, waiting, dreaming", Jack Johnson.
Este tipo es un ex surfista profesional que ahora surfea para divertirse y hace canciones tan alegres que dan ganas de tomar una tabla y dedicarse a correr olas.
2.- "El poder del mar", Javiera y los Imposibles.
Cualquier persona que escriba una frase del tipo "por cambiarme el sabor del día mereces beber toda mi alegría", merece todo mi respeto. Y cualquier persona que puede cambiarte el sabor del día, merece toda tu alegría y más.
3.- "Freedom", Jimi Hendrix.
Él fue quien empezó todo. Hippie a más no poder, creía en el amor, la buena onda y la libertad. La canción no sólo es buena, sino que te dan ganas de hacer un forrest gump, salir a correr sólo por hacerlo.
4.- "Stardust hotel", Jagga Jazzist.
El epítome de las melodías risibles. Buena onda medida, concentrada, bien dosificada.
5.- "Bluebeard", Cocteau Twins.
Subir el volumen y liquificarse en la pista de baile. Simplemente déjense llevar por los torrentes de candidez y delicadeza de estos escoceces.
6.- "Sweet orgies", Holden.
En realidad, esta canción también funciona perfecto para un listado de canciones sensuales.
7.-"Cybele's reverie", Stereolab.
Tema con mucha fuerza, mucho punch. Como para combatir por la alegría, luchar por la paz.

Obviamente se reciben sugerencias con una sonrisa.

19 octubre, 2005

suena raro... no me gusta

El Mercurio de hoy destaca en su portada el premio "Revista El sábado - Fundación Suiza al emprendedor social" que ganó "el padre Felipe Berríos por su obra Un techo para chile".
De inmediato quiero aclarar que no parto desde la mala fe, tampoco desconozco el aporte de Un techo, ni creo que no se merezcan un reconocimiento, pero suena raro que justo uno de los columnistas de El sábado se gane el premio que la revista organiza. Sobre todo si el presidente del jurado fue Juan Pablo Illanes, director responsable de El mercurio.
Insisto, mi problema no es con el premio ni con la institución que lo ganó, pero así como la Revista de los libros en las bases de sus concursos estipula que no puede participar nadie ligado a empresas el mercurio, imagino que un premio de esta naturaleza debiese regirse por reglamentos similares. Al menos, desde el punto de vista comunicacional, tan en boga en estos días, suena raro ¿o no?

Ahora, lo que de frentón no me gusta en lo absoluto, es lo que está pasando con el Padre Hurtado. En las últimas semanas todos los medios han tratado de hacer algo al respecto, que una biografía, comics, entrevistas a personas que lo conocieron, a los que favorecidos con los milagros que ratificaron su condición de santo, etc.
En primer lugar, lo que me molesta es que se diga que el próximo sábado tendremos un nuevo santo. La canonización no es más que la ceremonia medianta la cual la iglesa reconoce su calidad de santo, pero el Padre Hurtado es santo hace mucho tiempo atrás.
Es santo desde que decidió jugarse la vida por los pobres, por dedicarse por completo a luchar por los más necesitados, por entregarse por completo a la construcción de un país más justo.
Lamentablemente lo que más se destaca de él es su faceta edulcorada, esa de los patroncitos y su cercanía con los jóvenes. Pero muchos olvidan que para la clase dirigente de la época fue una piedra en el zapato, que les gritaba y enrostraba su apoltronamiento en la riqueza mientras otros, literalmente, urgaban en su basura en búsqueda de comida. Olvidan que fue uno de los primeros en organizar a la clase obrera, olvidan que les exigía a los que trabajaban con el 150% de entrega.
Uno de los móviles en su vida era la pregunta ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Humildemente me atrevo a parafrasearlo y me pregunto ¿Qué haría en el con todos los millones que se gastarán en el tour a la canonización? Porque eso es lo que no me gusta y lo que me asquea, que se gasten millones de millones de pesos en ir a Roma para escuchar al Papa decir "es santo" y nos muestren una escultura de él. ¿Estaría contento el Padre Hurtado con eso? Lo dudo.
Nosotros como sociedad lo transformamos en un producto de marketing, en una excusa para salir de viaje, en un pretexto para ganar plata, comprar cielo y llenarnos la boca con una conciencia social que no existe.
Porque es muy fácil llenarse la boca con la Responsabilidad Social Empresarial, con aparecer el vida social y en la tele con "generosas contribuiciones a obras de caridad", pero cuántos de esos empresarios pagan sueldos justos, cuántos de esos empresarios tienen contratados, con todas las de la ley a sus trabajadores, cuántos de esos empresarios no se llenan de "colaboradores y alumnos en práctica" para ganar en mano de obra barata. Y esto lo digo con conocimiento de causa porque los grandes medios de comunicación abusan de los practicantes para llenar espacios.
Ojalá que el Padre Huratdo nos ilumine para mejorar nuestra sociedad.
Perdón por la extensión y por salirme de las temáticas musicales, pero la injusticia me enferma.