What we must

De música, buena onda y otras hierbas.

19 octubre, 2005

suena raro... no me gusta

El Mercurio de hoy destaca en su portada el premio "Revista El sábado - Fundación Suiza al emprendedor social" que ganó "el padre Felipe Berríos por su obra Un techo para chile".
De inmediato quiero aclarar que no parto desde la mala fe, tampoco desconozco el aporte de Un techo, ni creo que no se merezcan un reconocimiento, pero suena raro que justo uno de los columnistas de El sábado se gane el premio que la revista organiza. Sobre todo si el presidente del jurado fue Juan Pablo Illanes, director responsable de El mercurio.
Insisto, mi problema no es con el premio ni con la institución que lo ganó, pero así como la Revista de los libros en las bases de sus concursos estipula que no puede participar nadie ligado a empresas el mercurio, imagino que un premio de esta naturaleza debiese regirse por reglamentos similares. Al menos, desde el punto de vista comunicacional, tan en boga en estos días, suena raro ¿o no?

Ahora, lo que de frentón no me gusta en lo absoluto, es lo que está pasando con el Padre Hurtado. En las últimas semanas todos los medios han tratado de hacer algo al respecto, que una biografía, comics, entrevistas a personas que lo conocieron, a los que favorecidos con los milagros que ratificaron su condición de santo, etc.
En primer lugar, lo que me molesta es que se diga que el próximo sábado tendremos un nuevo santo. La canonización no es más que la ceremonia medianta la cual la iglesa reconoce su calidad de santo, pero el Padre Hurtado es santo hace mucho tiempo atrás.
Es santo desde que decidió jugarse la vida por los pobres, por dedicarse por completo a luchar por los más necesitados, por entregarse por completo a la construcción de un país más justo.
Lamentablemente lo que más se destaca de él es su faceta edulcorada, esa de los patroncitos y su cercanía con los jóvenes. Pero muchos olvidan que para la clase dirigente de la época fue una piedra en el zapato, que les gritaba y enrostraba su apoltronamiento en la riqueza mientras otros, literalmente, urgaban en su basura en búsqueda de comida. Olvidan que fue uno de los primeros en organizar a la clase obrera, olvidan que les exigía a los que trabajaban con el 150% de entrega.
Uno de los móviles en su vida era la pregunta ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Humildemente me atrevo a parafrasearlo y me pregunto ¿Qué haría en el con todos los millones que se gastarán en el tour a la canonización? Porque eso es lo que no me gusta y lo que me asquea, que se gasten millones de millones de pesos en ir a Roma para escuchar al Papa decir "es santo" y nos muestren una escultura de él. ¿Estaría contento el Padre Hurtado con eso? Lo dudo.
Nosotros como sociedad lo transformamos en un producto de marketing, en una excusa para salir de viaje, en un pretexto para ganar plata, comprar cielo y llenarnos la boca con una conciencia social que no existe.
Porque es muy fácil llenarse la boca con la Responsabilidad Social Empresarial, con aparecer el vida social y en la tele con "generosas contribuiciones a obras de caridad", pero cuántos de esos empresarios pagan sueldos justos, cuántos de esos empresarios tienen contratados, con todas las de la ley a sus trabajadores, cuántos de esos empresarios no se llenan de "colaboradores y alumnos en práctica" para ganar en mano de obra barata. Y esto lo digo con conocimiento de causa porque los grandes medios de comunicación abusan de los practicantes para llenar espacios.
Ojalá que el Padre Huratdo nos ilumine para mejorar nuestra sociedad.
Perdón por la extensión y por salirme de las temáticas musicales, pero la injusticia me enferma.

1 Comments:

At 3:59 p. m., Blogger andres said...

Qué paso con la música José Pablo!!!

 

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