What we must

De música, buena onda y otras hierbas.

26 febrero, 2006

mi querida Layka

El 7 de febrero se me fue una parte de mi alma en el quirófano de la veterinaria donde tuve que hacer dormir a mi querida Layka. Tuve que hacer patir a mi más fiel compañera, y aunque no siento remordimiento por la decisión que tomé, porque sus enfermedades se transformaron en una verdadera tortura en vida, siento una pena negra que me come las venas.
Mi perrita querida me acompañó 14 de los 26 años que tengo. Fue mi sombra, mi guardaespaldas particular que me acompañaba a donde yo fuera. A muchas personas les llamaba la atención lo insoportablemente pendiente que estaba de mí, no se separaba un minuto de mi lado. Cuando carreteaba en la casa, avanzada la noche se quedaba profundamente dormida a mis pies. Pero faltaba que me acomodara un poco en el sillón, para que ella levantara su cabeza y se asegurara que yo estuviese cerca.
Mi perrita era extremadamente hiperactiva y energética. Estaba siempre haciendo algo, siempre demandando amor, exigiendo cariños y que le rascaran la panza. Enfermantemente regalona, sus últimos años fueron la injusticia más grande que he visto. Un paresia (semi paralisis) le fue rigidizando sus piernas traseras, y a pesar que nunca dejó de mover su colita, el último tiempo ya no podía caminar. Y apesar de sus limitaciones, se arrastraba a todas partes para estar cerca mío.
Primero la ayudaba a pararse, después la ayudaba a caminar. Le hice un arnés, le compré una silla de ruedas y le hice ( o mi madre) unas botitas especiales para que no se hiriera los pies al arrastrarlos. Finalmente la llevaba en brazos a todas partes, porque aunque nunca, nunca se quejó, sé que tenía dolores y que por eso al final rechazaba la silla de ruedas.
Se fue mi niña hermosa y me duele la guata de tanta pena.
Probablemente un psicólogo definiría mi ligazón con mi perra como una carencia de habilidades sociales, y probablemente mi torpeza emocional la subsané con el amor hacia ella... ¿Y QUÉ?. Me acompañó 14 años de mi vida, era extremadamente tierna y regalona, se robó mi corazón y prefieron haber canalizado esa energía en ella que haberme transformado en un pelotudo autista o un asesino en serie.
Cuando me voy de viaje nunca llevo fotos, lo que hago es llevar música que me recuerde a mis seres queridos. Desde su partida el albúm que más he escuchado ha sido el Takk, de Sigur Ros.
Sobre todo las canciones Gong, Andvari y Svo Hljótt siento que retratan perfectamente como fueron sus últimos días: no tristes, porque ella era alegre, pero muy melancólicos, con la parsimonia y quieta esperanza de alguien que se despide.
A pesar que sé que ahora está bien, que debe estar corriendo al lado de San Francisco, me hace falta, me hace tanta falta.

8 Comments:

At 2:13 p. m., Blogger andres said...

Mi mas sentido pésame

 
At 4:47 p. m., Anonymous Anónimo said...

Para la gran mayoría puede ser una tontera, una estupidez. Pero solo los que hemos tenido y tenemos mascotas, que son nuetros hermanos menores o mayores según sea el caso, comprendemos lo difícil de esta situación.
Ánimo. Layka era alegre.

Cacho

 
At 8:12 p. m., Anonymous Anónimo said...

Lo siento tanto, no te imaginas lo que te entiendo, esa misma triste situación me ha pasado un par de veces.
Ahora tengo 17 mascotas y me aterra pensar que se enfermen o les pase algo.
Hace dos semanas a mi me robaron a mi Layka y es terrible.
Me alegra que ames a los animales igual que yo.
Pollo

 
At 8:42 p. m., Blogger Hedwige said...

pucha... es increíble lo leales y cariñosos que pueden llegar a ser los perritos y aunque nunca he tenido un perro durante mucho tiempo sin que se lo lleven antes o tenga que regalarlo,de verdad encontré conmovedor (sí,conmovedor,aunque a algunos humanoides arruguen la frente por referirme a algo relacionado con animales como conmovedor) todo lo que escribiste y a pesar de que,como dije antes,no tengo perro... me daría una pena tremenda que a tito,mi gato colorín y que de cariñoso tiene poco y nada,le pasara algo.
No sé qué decirte... ojalá ya estés mejor y no sientas tanta pena

 
At 4:21 p. m., Blogger Alfredo Sepúlveda said...

Primero: gracias por linkearme.
Tu recuento de tu perra me ha hecho emocionarme hasta las patas. Mis hijas adoptaron una gata, yo odiaba los gatos, y ahora amo esta gata, de modo que te entiendo, respeto y comparto tu pena.

 
At 11:12 p. m., Anonymous kassandra said...

lo siento mucho y es mas yo tambien tengo una perrita llamada layka y se lo k estas pasando en este momento asta luego

 
At 11:35 a. m., Anonymous Anónimo said...

... yo tambien tuve una Layka... y la he llorado tanto como a la muerte de mis padres.

Estas Laykas son unos seres maravillosos que siempre nos miran a los ojos en todas las situaciones y nos acompañan incondicionalmente en las epocas dificiles, podría decirse que tienen el alma pura.

Ojala todas las Laykas de todos nos esten esperando felices y reunidas en alguna parte del futuro.

 
At 6:29 a. m., Anonymous el far said...

...por tu Laika que siempre tuvo tu corazón...

 

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